Dijo el otro día me puse tus lentes que me regalaste.
Nunca había usado anteojos de sol. Quería siempre ir a una fiesta de Panteras Negras y comer cada mañana un manjarate. Pero de los clásicos. Nada tan grotesco como el Black.
Si se afeitaba se veía como de 15. No me gustaba mucho cuando lo hacía, pero decía que si no, tenía pinta de vagabundo. Yo jamás habría pensado eso de él. Y es que sus manos se movían como colibríes. Su modo de tomar el cigarrillo, con descuido y estilo desconocido, a veces me desesperaba.
Porque venía hacia mí sin emitir sonidos, aunque lo mismo lo sentía en un punto venía hacia mí por un camino tímido donde estaba mi capricho invocando flores y árboles variados, contándome del calor y las canchas de tierra y las patadas, también de un sobrino y de su nariz de pompón.
- Buena, respondí.
Me alegré de que le pasaran esas cosas.
- Antes me enojaba cuando pasaba eso.
- ¿En serio? ¿Por qué? Creo que es de lo más divertido.
- Es que pensaba que me estaban tratando como a un objeto.
- ¿Y ahora no?
- No. No sé, estoy contento.
Se limpiaba la boca después de que nos besábamos y me daba golpecitos o pellizcos cuando me quedaba mirándolo como boba.
Era de un país nortino. Cada cierto tiempo hablaba con su madre. De sus hermanos, apenas unas palabras.
Yo le inventaba canciones con su nombre completo, me burlaba para que él se riera y quisiera perseguirme y así salir arrancando con risa que no deja correr, pero sí seguir porque no era burla lo que hacía, sino odas y cantares para él.
Tenía que hacerlo de a poco, que a veces me dejaba y en otras ocasiones hacía unos gestos con las manos para que me alejara, y aunque se me hacían unos rasguños en el corazón después pensé que igual eran gestos del amor justamente porque venía hacia mí sin emitir sonidos y me besaba la parte de atrás del cuello en el momento preciso en que yo evocaba en el movimiento de sus manos
Su pelo me recordaba los autoretratos de Schiele o alguna foto de Baker. Se lo dije y respondió cállate con un tono que me hacía cosquillas en la panza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario