domingo, 17 de mayo de 2009

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Pensó esta luz ya no me hace daño. Este reverberar a mis ojos obliga mi cuerpo a la acción, hacia la sonrisa inclusive.

Caminó con el muchacho por el medio de una estrecha calle, entre perros vagabundos, niños pulguientos y viejos lengua afuera, hacia su infancia.

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